Escenarios

El valor del voto en la era de la desafección

¿Porqué querría votar la gente en este lío sin forma?

agosto 10, 2025 · Por Sociolitica

¿Porqué querría votar la gente en este lío sin forma? Este informe nace de una duda y un hecho. La duda, ya está planteada, el hecho, o mejor dicho, los hechos que nos mueven, son 2: los cierres de frentes y el probable veto del del veto de Milei que empezó esta semana en diputados y que el senado podría ratificar.

Síntesis, escenarios y proyecciones

Somos una consultora de opinión pública que busca, desde estas publicaciones, aportar elementos, miradas y posiciones para analizar y, quizás, comprender la realidad argentina.

Nuestra mirada de base sociológica pretende describir y proyectar escenarios.

La serie de informes se publica todas las semanas, intentando una síntesis de la semana transcurrida.

Hoy proponemos una discusión sobre la importancia del voto mirando cómo pegó una semana de alianzas y veto al veto.

Resumen Ejecutivo

¿Porqué querría votar la gente en este lío sin forma? Este informe nace de una duda y un hecho. La duda, ya está planteada, el hecho, o mejor dicho, los hechos que nos mueven, son 2: los cierres de frentes y el probable veto del del veto de Milei que empezó esta semana en diputados y que el senado podría ratificar.

Queremos reconectar a una ciudadanía fatigada con un proceso electoral que percibe como ajeno, irrelevante y, en ocasiones, fraudulento. La tarea no es “convencer” a la gente de votar, sino devolverle el sentido y el poder al acto mismo de elegir.

El hito en el congreso nacional y la configuración electoral en Mendoza no son eventos aislados; son dos caras de la misma moneda y nos dan el punto de partida válido para proponer una discusión y una distribución de tareas y roles para lograr que el 26 de octubre las escuelas de la provincia sean un hito ejemplar en nuestra vida democrática.

Institucionalidad, democracia, participación, alianzas, etc. Son algunos de los términos en que habita y es percibida esa desafección de la que siempre hablamos. No obstante, están y son la base desde la que se construye nuestro cotidiano vivir. Entre todos debemos, quizás, darle una vuelta de rosca al debate y, desde nuestros lugares, lograr sólidos argumentos que den una respuesta convincente a esa pregunta inicial.

Diagnóstico breve : algo sobre la fuga del electorado

Antes de proponer, debemos entender por qué los llamados a votar suenan vacíos o, directamente, no suenan. El problema no es que la gente sea “apática”; es que es racional en su apatía. La desafección de la que hablamos apela a la pérdida de interés, confianza o afectividad de la ciudadanía hacia la política, sus actores y sus instituciones. Muchas veces movido por emociones, simplificaciones o imágenes construidas por los medios.

El voto es un acto de fe, un contrato simbólico. La ciudadanía deposita su deseo de un futuro mejor en un candidato. Pero pasan cosas como las “candidaturas testimoniales” que dinamitan de este contrato. No son solo una “picardía” política; son un intento de modificación de la percepción. Donde por creerse que al ver a alguien más conocido en la boleta, el votante irá tras esa opción. Error, la reacción natural es el repliegue. Se siente burlado, y para no serlo, elige no jugar.

La legitimidad de la democracia representativa descansa en su capacidad para mejorar la vida del día a día de los ciudadanos. Cuando no se sale de pozo, el costo de vida se vuelve asfixiante y el empleo es precario (cuando hay), la pregunta “¿por qué votar?” se transforma en una acusación. Vale aquí una cita de focus Group del mes de julio: “hace rato que no voto, ni me acuerdo cuando fue la última vez. Si igual siempre son los mismos, que no cambian nada. Ellos necesitan que los ayudemos a vivir de no laburar y pasear. Mirá si me voy a cagar un domingo para hacerle el aguante a estos chantas de …”. (Ramiro 27 años). Un argumento simplificado, lineal, pero muy presente que nos toca reconocer.

Pero no nos queremos quedarnos solo en esa descripción. Nos gustaría proponer algunas acciones que, creemos, pueden sumar a que el próximo 26 de octubre, sea un día de asistencia, cuanto menos, de normal tendencia en comparación con anteriores elecciones.

La oportunidad: el poder real que el ciudadano no sabe que delega

El reciente hito en el Congreso Nacional es la pieza de comunicación política más poderosa que surge como argumento de actualidad y eficiencia: Un conjunto de legisladores, muchos de ellos de la oposición, le demostró al poder ejecutivo más decisionista de la historia reciente que la lapicera del Congreso puede ser más pesada que la del Presidente. Limitaron la capacidad de veto de Javier Milei, defendiendo una ley que impacta directamente en presupuestos y jubilaciones pero permite mejorar esa calidad de vida de la que antes hacíamos mención.

¿Por qué sirve este hecho? Porque rebate el principal argumento de la indiferencia: “votar legisladores no cambia nada”. ¡Claro que cambia! Un diputado mendocino en ese recinto no es una figura decorativa; es alguien que puede pelear por los intereses de Mendoza en la pulseada por los recursos nacionales. Es quien levanta la mano para decidir si una obra pública viene a la provincia o se va a otra, si una ley beneficia a la industria vitivinícola o la perjudica, si el presupuesto educativo se recorta o se expande.

Pero surge un desafío urgente: ¿Cómo traducir este poder, abstracto y lejano, en una herramienta tangible y deseable para el ciudadano de a pie?

La respuesta, y propuesta, es re-significar la elección. No se trata de “ir a votar”. Se trata de “elegir, apoyar, bancar, respaldar a tu representante en un lugar clave. Se trata de romper con el recurso de justificación como el de Ramiro; lo cual es difícil, porque es bastante elocuente y roza lo veraz, pero no por ello rebatible al fin.

DEFINIR ROLES Y TAREAS – EMPEZAMOS POR LOS MÁS RELEVANTES: CLASE POLÍTICA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN/PERIODISTAS

Para la Clase Política:

  1. Sinceridad: Sabemos que no habrá fin a las Candidaturas testimoniales. Es discutible la ética del recurso, pero es un recurso y se usa. Desde aquí solo podemos decir que a la gente no le gusta. Entonces, proponemos que le hable al electorado sobre los motivos de esas candidaturas, explicar su utilidad real, sus signos y sus significados. Porque seguro que los hay, pero no están claros entre quienes deben votar el 26-O.
  2. Hablen en el Idioma de la ciudadanía: Piensen el comunicar una idea: “El Legislador en tu Vida Cotidiana”. Dejen de hablar de “proyectos de ley”. Hablen de resultados. Creen piezas de comunicación simples: “Si votamos la Ley X, tu alquiler podría bajar. Si votamos la Ley Y, el kilo de pan podría subir. Nuestro candidato va a votar por eso”. Conecten cada decisión legislativa con el bolsillo y la heladera.
  3. Generen debates temáticos, no peleas de eslóganes. Organicen debates centrados en problemas locales concretos: “Las rutas de Mendoza, la matriz productiva y el rol de la minería, la coparticipación de impuestos de combustibles que no llegan, etc”: ¿qué van a hacer nuestros diputados nacionales para conseguir fondos?”. Que los candidatos demuestren competencia y conocimiento, no solo lealtad partidaria.

Para los Medios de Comunicación:

  1. Auditen: La Auditoría del representante. En lugar de centrarse solo en la campaña, hagan un periodismo de fiscalización. Creen un ranking de legisladores actuales: ¿cuántas veces faltaron? ¿cuántas leyes presentaron? ¿votaron a favor o en contra de los intereses de Mendoza en temas clave? Denle al ciudadano herramientas para juzgar el desempeño.
    Sería injusto sostener que nadie lo hace, pero no es masivo. Seguro que no se trata de contenidos entretenidos y que pueden alejar a las empresas que financian los medios por medio de sus publicidades. Es un desafío enorme pero no lejano si se le habla al ciudadano desde sus problemas y no desde la rosca.
  2. Traduzcan: Conviértanse en traductores oficiales. Creen una sección fija, tanto en web como en TV/radio, con algún nombre que sintetice, algo como “El congreso y tu bolsillo”, “La legislatura en tu futuro”, etc. Donde un periodista especializado explique de manera simple y directa cómo los debates del congreso o de la legislatura impactarán en la vida de un mendocino y de su familia. Igual con los HCD. Mientras más cercano sea el nivel de ese ámbito legislativo, más cercana debe ser esa traducción.
  3. Denuncien: aquí hay muchas experiencias de denuncias que terminaron mostrando formas nefastas de la política. Sigan, ojalá todos puedan, quieran y sepan. Sean pedagogos de la ciudadanía.

Para las consultoras de opinión pública

  • Conocer, aprender: Nuestra tarea es mapear los atajos de la desafección. No basta con saber que la gente está enojada; necesitamos entender qué “gatillos” emocionales específicos (una promesa rota, una candidatura testimonial, una ley incomprensible) activan la desconexión.
  • Sumergirnos: Debemos realizar “inmersiones” en los puntos calientes de la apatía. Ir a la feria, al club de barrio, a la sala de espera del centro de salud. Nuestra meta no es hacer una encuesta, sino escuchar las conversaciones donde la política no es el tema. Allí, en las preocupaciones por el precio del transporte, la vacante en la escuela o el turno con el especialista, reside el “deseo” político no formulado. Nuestro rol es capturarlo, sistematizarlo y traducirlo para compartirlo y discutirlo. Poner ideas sobre la mesa.
  • Ayudar: Debemos ayudar a la sociedad a decodificar el lenguaje del poder. Las consultoras podríamos, como iniciativa de responsabilidad social, crear y difundir “guías de decodificación política” en un lenguaje simple y viralizable (videos cortos, infografías). Explicar: “¿Qué es en realidad un ‘veto’? ¿Qué significa ‘déficit cero’ para el hospital de tu departamento? ¿Qué es una ‘candidatura testimonial’ y por qué te afecta?”.

Conclusión

Esta vez, simplemente, la conclusión es una imagen. Las palabras sobran CONCLUSIÓN