El planteo surge de un informe de una consultora mendocina que analiza las posibilidades reales del gobernador de comprometerse con la ciudadanía, cuestión que se verá en el discurso del 1 de mayo.
La Consultora Sociolítica anticipa el discurso del gobernador Alfredo Cornejo en la Asamblea Legislativa del 1 de Mayo. Afirma que el año que pasó fue un proceso de reconfiguración del sistema político mendocino
El director de la consultora Sociolítica Roberto Stahringer, habló con el programa Opinión de LVDiez en donde analizó el cambio en el humor social y en la relación entre votantes y sistema político. Según explicó, predomina un clima de “esperanza sin optimismo”, atravesado por la resignación. “Es lo que hay, no hay nada mejor que esto”, sintetizó, al describir una sociedad que sostiene en parte el rumbo del Gobierno de Javier Milei, pero con un respaldo cada vez más débil y condicionado.
La volatilidad electoral a la vuelta de la esquina de la consultora Sociolítica que coordina el sociólogo Roberto Stahringer.
El planteo pone en evidencia una brecha profunda entre la ciudadanía y la política, donde el desconocimiento sobre el rol de los legisladores no expresa desinterés, sino un déficit de información y comprensión que debilita la representación democrática.
Esta entrevista refleja una sensación cada vez más extendida: que el principal objetivo ya no es progresar, sino simplemente que el ingreso alcance, una síntesis clara de la angustia económica y la pérdida de previsibilidad que atraviesan la vida cotidiana.
El artículo analiza un dato revelador del electorado tras el triunfo de Milei: una parte significativa de los votantes reconoce que la situación es mala, pero aun así percibe que podría ser peor, una lógica defensiva que ayuda a entender decisiones políticas tomadas más desde el temor que desde la expectativa.
La nota pone en discusión una idea instalada: que los jubilados rechazan de manera homogénea a Milei. Los datos muestran un escenario más matizado, donde conviven malestar, distancia y expectativas que no siempre se alinean con el rechazo frontal.